miércoles, 17 de diciembre de 2008

Escena de campo

Inspirado por la etapa de Goya que se conoce como los desastres de la guerra.

Escena de campo
Las sogas pesan por los cuellos desatados
curvas flojas en desvelo, respirando en pos de nucas
en dirección ventajosa, sobre horizonte finito.
Presenciado inútil por mi vista,
encrespados lo cruzan los dientes desechos
con son erróneo de visita, en hilo, hilera, en mechón maduro.

Un penacho es cautivo entre ellas
cuando un yelmo juega a mundo
más abajo; de otra escena es supuesto.
Unos ojos separados son cubiertos, auxiliados
por el manuseo sobre frente que provoca en sí el soldado.

Son alzados de inmediato, por mi intento
fuera del corcel único dorado, hacia firmamentos.
Recoloco en mis manos unos ojos reflectores
de la voracidad de su imagen, y de un desprecio.
En encuentro fue propicio, este hecho venidero.

Supe sus penas, en sobrantes cincos me la abstuve
la sé aún, ahora, para el gusto las reservo.
En arreglo les abrevio, son mis ojos su exceso
ellos caen, ellos tragan; me los llevo,
transgrediendo en su sentencia en mímica del sufrimiento.

Los caballos vituperean lejos, de un tercero me sujeto
en miedo caigo al romper su cuello
proponiéndome un aparte, silenciado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario