-Esto es un ensayo político que sentí la urgencia de escribir...espero que les guste, y que no lo encuentren mongo, jaja. Es increíble que a medida que lo escribía, seguía enterándome de más atrocidades. De haberlas incluído todas, no lo hubiera podido concluír. Aún así la idea es aludir al ambiente general en el cual se encuentra el país. Espero que les guste, aunque todos podemos estar de acuerdo con que no se acerca a El sacrificio del arte.
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Durante esta crisis económica los políticos puertorriqueños se han visto obligados a tomar decisiones "de vida o muerte". Lógicamente, esto los ha llevado a la sustitución de su juego político-teatral por la política más seria del "sálvese quien pueda" orientada por una metáfora espacial consistente en abrir lugar. ¿Cómo se hace? Despidiendo personal gubernamental e incentivando la fuga del país. Más seriedad ni podemos, ni debemos exigirle a los políticos. Exigirles un nivel de complejidad humana como el que promete la sobriedad podría llevarlos a exponer de forma demasiado franca su sacrificio del pueblo. Por eso la falta de seriedad de un político no es tan preocupante como lo es el exceso de drama y pompa. Esta situación económica, que ensobria a cualquiera, logra un efecto inverso en los políticos, adentrándolos más en su delirio de grandeza, haciendo cada vez más evidente su snobismo (sine nobilitate), es decir, su falta de nobleza civil. Éstos han reanudado los rituales de sacrificio humano ante los dioses de la economía, y el reciente es el despido de unos 30,000 empleados gubernamentales.
Pero el político también ha tenido que reorganizar sus prioridades personales y muchos ya se están privando de las necesidades básicas, antes de considerar el abandono del tocino y el capricho. Recién instalado como gobernador, Fortuño se encargó de cerrar las puertas de la Fortaleza al lujo, despidiendo a un pianista que contaba con un presupuesto de $40,000. Pero al negarle esta suma no tan sólo despidió al pianista, quien resulta que funcionaba como administrador de ese dinero, con el cual contrataba a otros músicos en los actos públicos de Fortaleza. Ahora será un radio lo que se encarge de atrapar todos esos sonidos y traducirlos a un lenguaje maquinal, indirecto y suavizado, más comprensible para el sensible oído político.
Sin embargo, la puerta trasera de la Fortaleza fue abierta para satisfacer el trasero del lujo, pues se contrata a un chef internacional "muy recomendado", con un salario individual de $60,000. Como local, el pianista resultababa invisible a esos ojos que siempre se nublan ante el horizonte y el "más allá". Este gobernador que no confía en la opinión propia cuando se trata de saborear su comida, despide sobreconfiadamente por delante y por detrás, pero sobre todo, por detrás. Luego reclama que ha hecho un gran sacrificio personal con el abandono de la música cuando realmente él se ha deshecho de un estorbo cultural secretamente odiado por cierta clase alta del país. Fortuño está entre esos que se han encontrado, de súbito, libres del simulacro formal de la cultura, y se ha comprometido a un nivel personal y para nada político con destruir la cultura del país. Sólo cuatro meses después del despido del pianista y tras un asalto absoluto al presupuesto de todas las instituciones culturales y educacionales del país (entre las cuales se encuentran la Escuela de Artes Plásticas: -71%; el Conservatorio de Música: -75%; el Instituto de Cultura Puertorriqueña: -65%; la Corporación de Artes Musicales: -88%; el Centro de Bellas Artes LAF: -66%; Conservación Histórica: -55%; el Consejo de Educación Superior: -67%; y la Procuradora de la Mujer: 71%) fue que Luis Fortuño consideró retirarle los celulares y el tocino al cuerpo legislativo.
Pero estos políticos puertorriqueños no repudian por completo el arte. Estos políticos creen en el arte culinaria y tienen la intención de ser partícipes directos en su mejora, y es la evacuación su movimiento artístico preferido. Fue más para evacuar con estilo que para comer con estilo, pues ¿cuán lejos puede llegar la calidad de la comida después de pagar precios elevados? Es tal la intensidad con la cual la política engulle el arte que sus vísceras pueden más que sus manos. Tal es la intimidad entre el ejecutor (verdugo) y su obra.
Así que la estrategia nunca abandona a estos "pensadores políticos" de la isla cuando se trata del ahorro, siendo la última de sus medidas la de distribuirse entre ellos carros híbridos que les ahorrarán combustible personal gastando $70,000 del pueblo por cada cabeza (o descabezado) del cuerpo legislativo. Pero esto es un intento de amortiguar u ocultar la contaminación librada por ellos, más que de suspender las emisiones tóxicas. En fin, que la metáfora espacial de este neoliberalismo trasnochado es evacuar, para abrir espacio. ¿Espacio para qué?
sábado, 23 de mayo de 2009
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Te guillas. I like.
ResponderEliminarI like that you like, nena.
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